Arte y educación universitaria: posibilidades de diálogo

Este artículo fue publicado el 7 de diciembre del 2017 para la primera edición del Periódico Academo, un medio »especializado en noticias académicas; orientado, al ámbito de la educación superior, la ciencia y la cultura».

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Por: Víctor Radhamés Martínez

Comunicador Social y Curador de Arte Emergente

Desde hace mucho tiempo, la relación que se establece entre el arte y las disciplinas universitarias, estas últimas como campos de estudio sustentados en metodologías, discursos y recursos específicos para el acceso al conocimiento, es, hasta cierto punto, disociada; y, en algunos casos, incluso, antagónica. Raymond Williams se refiere a esto cuando afirma que “degradamos el arte, en tanto lo posicionamos como una actividad secundaria a la vida, y no interdependiente a esta”; los estudiantes universitarios, en este sentido, acceden al consumo del arte por vías alternativas, y no es mucho lo que se ha incorporado del potencial semiótico de las piezas y procesos artísticos de creación, a los ámbitos académicos, para entender las fluctuantes dinámicas de nuestra sociedad. No obstante, como curador de arte emergente, y amante de las plataformas de formación que estimulan la reflexión, el análisis y la construcción de conocimiento desde metodologías academicistas, no puedo dejar de imaginar la posibilidad que el arte, desde su inherente facultad para la transformación y rearticulación discursiva, representa para fortalecer los procesos educativos de nuestras universidades.

El filósofo Jaques Rancèire, en su libro El maestro ignorante, expone la idea fundamental de que la educación se vale de procesos relacionales inmanentes a la cognición humana para desarrollar el aprendizaje del sujeto en sociedad. Partiendo de esta idea, es claro que las disciplinas universitarias, sobre todo las humanidades (aunque no exclusivamente), pueden sobrellevar trabajos de construcción y realización procesual artística, tomando como base el bagaje personal y disciplinar del estudiante. De esta forma, se podría estimular su acercamiento a otras sensibilidades de las que el análisis y estudio académico, no tienen porque estar disociados.

Los museos, galerías y espacios culturales han operado, desde el nuevo milenio, como estructuras vivas con suma consciencia de su rol en la consolidación de identidades; la visibilización, en el plano de la discusión y el debate reflexivo de procesos de estructuración de la memoria; y, en la puesta en valor de nuestros patrimonios, tanto materiales como inmateriales. Debido a esto último, los objetos de estudio, análisis y acción sobre los que las disciplinas universitarias conforman sus Facultades, están llamados al diálogo con la creación de objetos y procesos vinculados al campo del arte histórico, moderno y contemporáneo.

La ciudad de Santiago, por ejemplo, cuenta con una institución que ha asumido el compromiso de potenciar, por medio de un trabajo asiduo, el contacto de estudiantes con los discursos concernientes a lo artístico y museal: el Centro Cultural Eduardo León Jimenes ofrece un espacio con múltiples posibilidades para que tanto el docente como el alumno universitario puedan, desde este espacio alternativo de encuentro, enriquecer sus programas formativos.

En este aspecto, vale la pena mencionar el acuerdo firmado este año entre la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y dicho Centro, con el objetivo de orientar iniciativas que fomenten la investigación y educación en el ámbito de la cultura; pienso que convenios interinstitucionales como este, pueden ser aprovechados por los actores de nuestras universidades para introducir propuestas de acción-reflexión artístico educativas en los ámbitos académicos.

Finalmente, es posible incitar reflexiones sobre la validez de vincular al estudiantado universitario con la creación y exposición artística. De esta forma, estaríamos contribuyendo a imaginar y repensar contextos pertinentes al estudio disciplinar, desde otras dimensiones. Y en este sentido, el primer paso es, descubrir y fomentar canales de acción, producción, pensamiento y diálogo, que funcionen desde los espacios académicos ya establecidos, con los actores y procesos del campo artístico.

Texto Iconofilia

El siguiente escrito fue producido como texto de sala para la exposición llamada Iconofilia, del artista Wali Vidal, inaugurada el 7 de diciembre del 2017 en Casa de Arte, Santiago.

Iconofilia: crear desde y para la imagen

Las imágenes, desde tiempos inmemoriales, han establecido roles múltiples en la forma como procesamos e interactuamos con nuestro entorno; generan puntos de asociación entre nuestras memorias, y las potencialidades perceptivas dentro de las realidades que nos transitan. El juego entre lo palpable e imaginario, toma forma y se articula en un sinfín de reflujos sensoriales que estimulan el ojo y dan sentido a lo que vemos. Visualizar un mundo-sujeto sin imagen es impensable desde su concepción: somos porque imaginamos y desde que imaginamos, construimos visualmente.

Hoy día, lo que conocemos como imagen, más que un medio de acceso a la información desde la que procesamos el mundo, se convierte en un imperio de mediatización y espectáculo que marca sus propias reglas de inclusión y exclusión. El ojo es capitalizado y quedan degradadas otras formas de experiencia y aprendizaje; desde esa lógica, las probabilidades de ser invisible, impensable o en otras palabras, la imposibilidad de concebirse en imagen (desde la imagen) mediática, inaugura otras reflexiones en torno a la importancia de poder imaginar e imaginarse a través de la mirada.

No obstante, el arte es acción, y en tanto acción, se apropia de la imagen para crearla, destruirla, desintegrarla, desvanecerla, negarla, reafirmarla, sanarla…; el artista contemporáneo asume la imagen como su realidad y desde su inmanente fuerza transformadora, hace de la mirada activa un espacio de emancipación.

Por todo esto, Iconofilia ha reunido un grupo de artistas de variadas disciplinas e intereses para cuestionar nuestra relación social e individual con la imagen. Alfonsina Martínez, Julioe Bergeron, D-Troya Lion, Carlos Junior Ramos, Josué Gómez, Karim López, Alejandro Del Mar y Wali Vidal, nos ofrecen con esta muestra otras vías para mirar, mirarnos y reposicionar el rol de las imágenes en nuestros contextos. De esta forma, se abren otras reflexiones en torno a lo que se observa y su importancia para establecernos en el mundo.

Víctor Radhamés Martínez

Iconofilia

Sustentación de tesis de grado

Los siguientes videos se hicieron para documentar la fase de sustentación de mi tesis, realizada como requisito para obtener la Licenciatura en Comunicación Social de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. El proyecto llevó por título »Análisis Crítico del Discurso de Textos Periodísticos Dominicanos a partir del Discurso de Identidad Nacional. Estudio de Caso: Sentencia del Tribunal Constitucional 0168-13». 

El video fue cortesía del Departamento de Comunicación Social de la misma universidad, desde su campus en Santiago de los Caballeros.

Diciembre, 2015

Sesiones Relacionar(ser) Paul Vásquez y Emely Lora Brito

El artista visual Paul Vásquez y la estudiante de Filosofía y Letras Emely Lora fueron los protagonistas de dos sesiones de diálogo y reflexión, a la luz del proyecto Relacionar(ser).

Durante ambos encuentros, se abordaron aspectos referentes a las nociones Glissantianas de huella, opacidad y rizoma, en relación a los campos de ejercicio y proyección de cada uno.

Otras conversaciones transversales giraron en torno al cuerpo, como mecanismo de transposición identitaria en las sociedades pancaribeñas, y a la idea de progreso, como construcción articuladora de un poder. Las conversaciones fueron documentadas en fotografía y audio.

Aquí las imágenes capturadas por Martín Rojas.

 

Participación Nylah Furrer y Melissa Bonilla en el proyecto Relacionar(ser)

El proyecto Relacionar(ser) se inaugura con la participación de la estudiante de intercambio Nylah Furrer, quien actualmente cursa su Licenciatura en Letras en Spelman College, universidad privada, femenina, de artes liberales ubicada en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, y Melissa Bonilla, comunicadora social y artista visual de la ciudad de Santiago.

En el primer encuentro, de manera general, se produjo el acercamiento al texto de Édouard Glissant, el Tratado del Todo-Mundo, y se buscó la construcción conjunta de reflexiones en torno al ensayo, los procesos puntuales de cada una y el proyecto.

Se valoraron reflexiones en torno a los orígenes y su impermanencia, así como las nociones de raza, criollización, huella, entre otras. A su vez, las conversaciones trataron el tema de las identidades intersectadas y fragmentadas, como también la nacionalidad, en tanto eventual estrategia de segregación ideológica, dentro de muchos de los espacios desde donde cada uno construye ciudadanía. La sesión concluyó con algunas reflexiones puntuales en torno al tema de la imprevisibilidad de las identidades, también abordado por el autor dentro de su producción.

Para la segunda sesión, el trabajo conjunto estuvo centrado en la producción poética de Nylah Furrer, a partir de las conversaciones del primer encuentro, y del trabajo visual de Melissa Bonilla; todo esto, procurando la visibilidad rizomática de cada una, a la luz de la idea Glissantiana de que ‘’se es uno mismo, pero derivado del otro’’.

Las fotografías fueron realizadas por Juan Contreras

Nota: las palabras en cursiva son conceptos tratados por el autor dentro del ensayo, y que permitieron direccionar las conversaciones en función de la temática.